Aunque el uso del teclado predomina en el entorno digital actual, la neurociencia señala que escribir a mano estimula redes cerebrales más complejas, lo que beneficia la memoria y la comprensión. De acuerdo con el psicólogo cognitivo José Ángel Muñoz, docente de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) citado por Infosalus, trazar letras a mano aporta ventajas cognitivas que la mecanografía no logra replicar.
De acuerdo con el experto, tanto escribir a mano como en teclado requieren los mismos procesos lingüísticos: la mente vincula ideas con palabras, las traduce en letras y organiza las acciones físicas para expresarlas.
Por lo tanto, la distinción clave no está en la fase del lenguaje, sino en el tipo de movimiento corporal y en la huella neuronal específica que genera cada sistema.
¿La memoria te agradece más escribir a mano o en teclado?
Según explicó Muñoz, escribir a mano implica un proceso más complejo que requiere trazar cada símbolo de forma manual y coordinar con precisión los movimientos de la muñeca y los dedos, en contraste en el teclado, que solo pide identificar las letras y oprimirlas en orden.
De esta manera, la diferencia quedó avalada por una investigación electroencefalográfica. Además, comprobó que la actividad cerebral generada al escribir a pulso es mucho más extensa, especialmente en las zonas parietales y centrales.
“Una posible explicación es que escribir a mano integra la información visual. Al igual que el movimiento y las sensaciones que recibimos de nuestros propios músculos y dedos”, indicó Muñoz.
En la misma línea, un análisis científico divulgado en la revista Life evaluó diversos estudios y determinó que la escritura a mano activa circuitos cerebrales relacionados con la percepción sensorial, el control motor y procesos cognitivos avanzados. Según los investigadores, esta combinación favorece la codificación de los datos, un mecanismo clave para facilitar su memorización posterior.
“Cuando tomamos apuntes a mano, normalmente no podemos transcribirlo todo literalmente. De modo que debemos seleccionar la información importante y sintetizarla”, continuó el experto.
Sin embargo, con el teclado la persona puede recolectar más datos en menos tiempo, pero corre el riesgo de transcribir automáticamente sin reflexionar el contenido.
Combinar ambos métodos resulta eficaz
Para aprovechar lo mejor de ambos métodos, el experto aconsejó una estrategia combinada. Por lo que en el teclado, ayuda a registrar apuntes de forma ágil en conferencias o juntas. Y posteriormente, escribir a mano te lleva a procesar y sintetizar esos contenidos.
Asimismo, recalcó que intentar redactar lo comprendido de memoria, sin mirar los apuntes, es una técnica muy útil para descubrir qué vacíos de conocimiento tenemos y afianzar el aprendizaje. Sin embargo, Muñoz aclaró que los beneficios no son inmediatos ni surgen por arte de magia.
Si bien el acto de redactar a mano estimula habilidades como la concentración y el pensamiento crítico, estas competencias exigen práctica constante y una guía pedagógica adecuada. Por su parte, en las etapas infantil y juvenil, el cerebro cuenta con una plasticidad mucho mayor, lo que se traduce en una facilidad excepcional para reorganizar sus conexiones neuronales frente a estímulos novedosos.
El especialista recomienda no abandonar el uso tradicional en tiempo de tecnología
Por otro lado, un especialista de la UNIR afirmó que la práctica manuscrita conserva su utilidad como estímulo mental en la madurez y la vejez. Asimismo, el experto destacó la importancia de las diferencias personales, señalando que individuos de cualquier edad pueden beneficiarse de combinar ambas formas de escritura.
“La escritura manual no es una solución mágica ni reemplaza otras formas de aprendizaje. Es una herramienta que merece conservarse y ejercitarse, especialmente durante las etapas educativas en las que se desarrollan las habilidades cognitivas fundamentales”, concluyó el experto.
El docente subrayó que las escuelas tendrían que combinar ambos métodos. Mientras que el uso del teclado destaca por su agilidad y su eficacia para almacenar gran cantidad de datos, el formato físico en papel propicia un análisis sosegado y una mejor asimilación de los conocimientos adquiridos.
Con información de Infobae / Redacción de Neuro Web.
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