¿Qué es la neurotecnología, qué beneficios ofrece y qué riesgos futuros conlleva para la humanidad? Los continuos avances de los dispositivos cerebrales y de la inteligencia artificial nos lleva a cuestionarnos un tema bastante serio de salud, privacidad y ciberseguridad.
Hace décadas era impensable que una persona en estado tetrapléjico pudiera mover el puntero del ratón en un ordenador solo con un pensamiento. Hoy en día, incluso las personas que no pueden hablar, producto de una parálisis muscular, son capaces de verbalizar sus pensamientos gracias a una prótesis conectada al cerebro.
Eso es la neurotecnología, el conjunto de dispositivos electrónicos que permiten modular la actividad del sistema nervioso y del cerebro humano. Sin embargo, ¿hasta qué punto puede llegar esta tecnología?
¿Qué es la neurotecnología y qué riesgos futuros plantea?
Este conjunto de herramientas permite comprender, analizar y registrar la actividad del cerebro. De hecho, no se trata de un término nuevo, pues equipos como el electroencefalograma (EEG) o la resonancia magnética funcional (IRMF) forman parte de este grupo y sus beneficios son más que destacables.
Sin embargo, la parte que genera cierta preocupación son las interfaces cerebro-computadora (BCI), dispositivos electrónicos externos conectados al cerebro. Es aquí donde brilla una publicación de la revista científica Nature Neuroscience que ahondaba sobre estos implantes.
La publicación mencionaba un dispositivo BCI que, con la ayuda de la inteligencia artificial, era capaz de asistir al cerebro en la eliminación de ruido. ¿Su finalidad? que las personas puedan concentrarse en sólo una información sonora cuando se escuchan dos fuentes al mismo tiempo.
Esta innovación, aunque interesante en el papel, nos hace cuestionar lo que se podría perder: libertad de pensamiento. Aunque parece algo sacado de la ciencia ficción, la realidad es que incluso la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre los peligros de un supuesto hackeo cerebral.
En ese sentido, la organización se pregunta qué pasaría si usan la tecnología actual para que agentes externos puedan seleccionar y procesar nuestros pensamientos. Inclusive, António Guterres, secretario general de la ONU, advirtió del riesgo que representa el rápido avance de esta tecnología y cómo podría llevar a los gobiernos a acceder y manipular los cerebros de sus ciudadanos.
Una alerta recurrente
No se trata de la primera vez que, al hablarse de neurotecnología, se plantean sus riesgos futuros. Por ejemplo, Rafael Yuste, catedrático de neurología en la Universidad de Columbia, es defensor de una normativa internacional que proteja la identidad personal, el libre albedrío, la privacidad mental, el acceso equitativo y la protección contra sesgos.
Sin embargo, los avances de la inteligencia artificial hacen más desafiante poner límites a la a esta tecnología. Después de todo, al ser los agentes de IA un sistema sin restricciones morales, resulta preocupante pensar en qué efectos perversos podrían verse involucrados.
En otras palabras, no se trata de detener el progreso. Después de todo, al dar respuesta sobre qué es la neurotecnología, se puede apreciar el enorme potencial y los beneficios que ofrece para mejorar las vidas de personas con enfermedades neuronales. Por lo tanto, para evitar que el uso de la neurotecnología represente riesgos futuros, conviene garantizar que la mente siga siendo un territorio libre.
Con información de National Geographic España / Redacción de Neuro Web
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