El ‘Head Spa’ es un tratamiento que desencadena una sensación de alivio tan profunda que puede incluso calmar el sistema nervioso, la migraña y el estrés. ¿Por qué sucede esto? Por la estimulación sensorial que transmite sobre una de las partes más importantes de la anatomía humana.
“Aunque tendemos a pensar en la cabeza como ‘un trozo de hueso cubierto de pelo’, se trata de una de las regiones corporales con mayor densidad de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas”, aseguró Miguel Muñoz-Cruzado y Barba, presidente de la Asociación Española de Fisioterapeutas en Salud Mental.
En palabras del presidente, la terapia manual siempre se ha considerado desde un punto de vista mecánico del cuerpo. “La cabeza se dejaba exclusivamente para la estética. Sin embargo, la neurociencia moderna ha demostrado que a veces, para relajar un cuerpo entero o quitar un dolor de espalda, la acción terapéutica más rápida y eficaz es calmar el sistema nervioso masajeando la cabeza”, afirmó.
¿Cómo puede el Head Spa calmar el sistema nervioso?
De acuerdo con el presidente de la asociación, al presionar de forma suave y pausada la zona craneal, se activan vías nerviosas específicas relacionadas con el ‘contacto seguro’. Dicho de otra manera, el cerebro recibe una señal de seguridad, lo que permite al sistema nervioso dilatar las arterias de la zona.
Al dilatar las arterias, se dispara el riego sanguíneo en la cabeza, lo que reduce de manera significativa la sensibilidad al dolor en todo el cuerpo. Algo que también resulta beneficioso para combatir el estrés.
Muñoz-Cruzado destaca que bajo episodios prolongados de ansiedad o estrés, el cortisol inunda el organismo. Asimismo, altera la fascia o aponeurosis, el tejido elástico que recubre y conecta la frente con la parte posterior del cráneo.
En consecuencia, según el experto, este tejido elástico tiende a volverse más rígido, espesado y deshidratado. A este fenómeno se le conoce comúnmente como ‘tensión acumulada’, lo que ocasiona que los nervios y pequeños vasos sanguíneos sean apretados.
Una respuesta apropiada ante dicha tensión es el masaje de cabeza o Head Spa, dado que permite que el tejido recupere su calor y maleabilidad para liberar la presión.
Un freno de mano biológico
Tanto la cabeza como la región suboccipital son puntos neurológicos del cuerpo humano. Un masaje continuo en dichas zonas estimula el sistema nervioso parasimpático, lo que disminuye en gran medida la activación de la amígdala.
La amígdala es la encargada de gestionar el miedo en el cerebro. Por lo tanto, el Head Spa actúa como un freno de mano biológico que detiene el bucle de pensamientos repetitivos que generan estrés.
Por otro lado, también provoca una liberación importante de oxitocina, serotonina y endorfinas, lo que reduce a su vez la presión arterial y el ritmo cardíaco. Lo que demuestra que la sensación de paz es una respuesta de las hormonas y del sistema nervioso.
En conclusión, Miguel Muñoz-Cruzado afirma que un tratamiento de Head Spa de solo 20 minutos puede calmar considerablemente al sistema nervioso, bajar el cortisol y estabilizar el ritmo cardíaco.
Con información de ABC / Redacción de Neuro Web
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